• Limita el uso de tus tarjetas de crédito y no tengas demasiadas tarjetas.
• No compres lo que no necesitas.
• Evita los préstamos y las tarjetas de crédito que tienen tasas de interés altas.
• Selecciona aquellas tarjetas de crédito que poseen tasas de interés bajas y no tienen
cuota anual.
• Evita tener pagos mensuales de tarjeta de crédito mayores del 10% de tus ingresos mensuales.
• No dejes que la cantidad total que cargas a tu tarjeta de crédito exceda el 20% de tus ingresos anuales netos.
• Trata de pagar mensualmente la totalidad de los saldos de tus tarjetas de crédito. De lo contrario, trata de pagar un poco más del mínimo establecido.
• Paga en o antes de la fecha de vencimiento. Esto reducirá la cantidad que pagas por intereses.
• Mantente dentro de tu límite de crédito.
• Trata de no utilizar al menos un 15% del crédito disponible de tu cuenta, por si surge
alguna emergencia.
• Lleva un registro de todo lo que compras con tu tarjeta de crédito. Guarda los recibos y compáralos con tu estado de cuenta.
• Revisa tus estados de cuenta.
• No compres con tu tarjeta de crédito artículos que no estás en condición de adquirir. No olvides tu presupuesto.
• No te comprometas con pagos mensuales de préstamos que no puedas pagar.
• Si ya no puedes manejar tus cuentas, consulta un asesor financiero para que te ayude a
crear un plan para salir a flote.