130 años Celebrando Juntos

La casita que tanto deseamos

La casa, el hogar, es sin lugar a duda un espacio muy importante en la cultura puertorriqueña. Esa tradición fue algo que Popular identificó desde sus comienzos y le dio mucha importancia, una de las razones por la que hoy día es líder en la industria hipotecaria.

"Yo tengo ya la casita que tanto de prometí, y llena de margaritas para ti, para mí. Será un refugio de amores, será una casa ideal y entre romances y flores formaremos nuestro hogar."

-- Este fragmento de la canción “Ahora seremos felices” escrita por Rafael Hernández “El Jibarito”, a mediados del siglo 20, gira en torno a un tema que hoy día continúa vigente. 

La historia de la industria hipotecaria en Puerto Rico ha sido una de altos y bajos, algo que está enraizado en la economía y situaciones por las cuales la isla ha pasado. Y no es para menos, Puerto Rico ha estado matizado por diferentes situaciones que han afectado su proceso hipotecario. Estas situaciones van desde huracanes, terremotos, hasta cierres de gobierno. Todo lo que de alguna forma impacte la economía tiene, por consiguiente, un efecto directo en la industria hipotecaria.

Pero para Popular eso no ha sido un detente, todo lo contrario, ha servido de motor para idear opciones que promuevan el que los clientes logren ese sueño de tener su hogar.

Para el Banco siempre ha sido medular ofrecer soluciones y poner al cliente en el centro del progreso. Con eso en mente, fue pionero en traer al país los préstamos de la Federal Housing Administration (FHA, por sus siglas en inglés), que comenzaron en la isla durante el 1934, luego de un cabildeo con el Congreso de los Estados Unidos por parte de Rafael Carrión Pacheco y su hijo, Rafael Carrión, Jr. (Papi) para hacer extensivo este beneficio a Puerto Rico. De igual forma, financiaron proyectos de gran envergadura como la urbanización Puerto Nuevo (1949), para aquel entonces, la más grande del mundo.

En el centro: Rafael Carrión Pacheco.

El banco continuó con sus iniciativas de proveer viviendas a todo tipo de persona y fue exitoso en esos menesteres, aun en momentos donde la economía no estaba tan boyante. En los años 80, se logra un acuerdo entre el gobierno y la banca para atender las comunidades más necesitadas. Esta época, según indica Silvio López, gerente de división de deShow, tiene un boom en el crecimiento de condominios de Housing and Urban Development (HUD, por sus siglas en inglés).

En un aparte con Silvio, quien lleva 30 años en esta industria, nos cuenta que, “llevamos arrastrando una serie de crisis que comenzaron en el 2006 cuando hubo una avalancha de construcción, se detuvieron muchos proyectos y esto provocó que en el 2010 hubieran más de 2,000 casas nuevas construidas que no se vendieron. Ahora es todo lo contrario, mucha petición y poca disponibilidad de viviendas”.

Luego de la crisis hipotecaria del 2007 y 2008 se creó en el 2010 Consumer Financial Protection Bureau (CFPB, por sus siglas en inglés) entidad que se encarga de velar y regular hipotecas, tarjetas de crédito y préstamos estudiantiles. “La regulación en el sector de las hipotecas se fortaleció y ha complicado el financiamiento hipotecario porque establece más limitaciones y lo hace más tedioso. Debido a esto, Popular comienza con la iniciativa de responsabilidad social y educación financiera “Prepárate y Compra”. Estos talleres educativos llevan al consumidor de la mano proveyendo orientación relacionada con todo lo que debe hacer en el proceso hipotecario como por ejemplo: la puntuación que debe tener, documentación que debe proveer, entre otros datos que lo ayuden”, indicó López.

La construcción estuvo paralizada en los últimos años. En la actualidad, el 50% del inventario de casas tiene más de 40 años, lo cual implica que estas propiedades deben pasar por un proceso de reparaciones.  A eso se le suman los dos fenómenos duros que han sacudido al país, el huracán María y los terremotos, y ante este panorama, se tiene la tormenta perfecta para la industria hipotecaria que finalmente desencadena en el abandono de muchas propiedades. Este abandono, en algunos casos, ha llegado a tal punto en estorbos públicos. Esto pasa cuando las personas no tienen la capacidad económica para arreglarlas y las abandonan.

Respecto a los retos actuales que enfrenta la industria, Silvio indica que, “actualmente uno de los retos es ver cómo se provee vivienda digna y segura en un Puerto Rico donde los códigos de construcción han cambiado y donde hay diferentes normas. Si los fondos federales se utilizan de una forma sabia y efectiva, se puede construir más y se puede llenar esa necesidad de vivienda que existe. Hay grandes oportunidades, pero hay que trabajar de forma correcta. Hay una gran necesidad en las viviendas de bajo costo”.

La isla cuenta con tres bancos principales y Popular tiene un rol protagónico en ese proceso de crear viviendas, no por ser un negocio, sino el compromiso social que el banco tiene con el país.

Como una entidad financiera enfocada en poner al cliente en el centro del progreso, Popular ha evolucionado y ha diseñado talleres que ayudan a preparar a los posibles compradores.

El Banco ha sido vital en la gestión hipotecaria durante los pasados 130 años. Mirando hacia el futuro se puede ver que hay un panorama mucho más esperanzador y que ahora se podrá ser feliz con ese hogar que tanto se soñó.

En el 1934, el Banco Popular fue nombrado y autorizado para recibir solicitudes y efectuar préstamos bajo el Título I de la Administración Federal de Hogares (FHA, por sus siglas en inglés).

 Como parte de las celebraciones de nuestro aniversario 130, presentamos nuestras Historias de Impacto, que destacan el legado de Popular en el desarrollo socioeconómico de Puerto Rico a través de los siguientes lentes: innovación, apoyo a pequeños negocios, vivienda, inclusión financiera y desarrollo del capital humano.