¿Sabe que una integración estratégica de los beneficios del Seguro Social y Medicare es otra pieza clave en su planificación financiera? Conozca los pormenores de estos dos programas antes de emprender el último tramo hacia el retiro.

¿Qué es el Seguro Social?

El Seguro Social es considerado uno de los programas más exitosos ofreciendo protección a retirados, sobrevivientes e incapacitados desde su creación en 1935. Más de 68 millones de personas reciben actualmente algún tipo de beneficio, siendo una fuente vital de ingresos para muchas familias, especialmente durante el retiro. Para el 20% de los retirados estadounidenses, el Seguro Social representa su única fuente de ingresos, y para el 33% representa el 90% del ingreso del hogar.

¿Cómo funciona el Seguro Social?

Para obtener los beneficios del programa, es requerido tener 40 créditos de trabajo elegible para estar asegurado bajo el programa y obtener beneficios de retiro y/o Medicare. Una vez obtenidos los créditos requeridos, el trabajador queda asegurado de por vida.

Para cualificar para un crédito en el 2026, el trabajador debe ganar $1,890. Cada trimestre equivale a 1 (un) crédito. La cantidad de ingreso requerida para obtener 1 (un) crédito es recalculada en octubre cada año, basada en una fórmula establecida. El beneficio se calcula tomando en consideración los 35 años de trabajo con mayores ingresos.

La edad de jubilación completa (Full Retirement Age, FRA) varía según la fecha de nacimiento, situándose en los 67 años para quienes nacieron a partir de 1960. Solicitar el beneficio antes del FRA conlleva una reducción permanente, mientras que posponer la reclamación de los beneficios puede aumentar el monto anualmente hasta los 70 años. Luego de esta edad ya no hay créditos adicionales por diferir el beneficio.

¿Cómo se calcula el beneficio?

La contribución total al Seguro Social es del 15.3%, repartida entre empleado y empleador contribuyendo los beneficios de retiro y Medicare. Para 2026, el salario máximo sujeto a contribución es de $184,500. El beneficio se conoce como el Primary Insurance Amount (PIA), que toma en consideración la edad completa de retiro, ingresos mensuales promedios indexados y el historial de ingresos. Esta fórmula puede cambiar periódicamente.

¿Quién puede reclamar el beneficio?

Además de usted, como trabajador retirado, algunos miembros de su familia podrían solicitar beneficios de su expediente si cumplen con ciertos criterios:

Beneficio conyugal

  • Su cónyuge puede reclamar beneficios de su expediente si han estado casados por lo menos 1 año.
  • El beneficio conyugal no está disponible hasta que usted reclame su beneficio de retiro.

Un cónyuge puede recibir hasta un 50% del beneficio del trabajador si reclama a plena edad de retiro. Si se reclama antes, la cantidad se reducirá permanentemente.

En caso de divorcio (excónyuge)

  • En caso de divorcio, y si el matrimonio duró 10 años o más, su excónyuge podría tener derecho al beneficio en función de las aportaciones hechas por usted, el trabajador.
  • Para recibir este beneficio, el excónyuge reclamante debe tener por lo menos 62 años y estar soltero(a).
  • Si su excónyuge se acoge a este beneficio, no afectará el beneficio que usted recibe como trabajador ni el de sus otros familiares que estén recibiendo beneficio.

Sobrevivientes (en caso de que usted, el trabajador, fallezca antes de la edad de reclamación)

  • El cónyuge sobreviviente tendrá derecho al beneficio completo, del trabajador, a su plena edad de retiro. Podría solicitar un beneficio reducido a partir de los 60 años, o a partir de los 50 años si la viuda o el viudo tiene discapacidad. También podría ser elegible si está a cargo de hijos del trabajador fallecido que tengan derecho a los beneficios por ser menores de 16 años o que tengan alguna discapacidad.
  • Los hijos solteros pueden cualificar si:
    • Son menores de 18 años.
    • Tienen entre 18 y 19 años y aún asisten a la escuela primaria o secundaria.
    • Son mayores de 18 años y tienen una discapacidad que comenzó antes de cumplir los 22 años.
  • Padres: Si al momento de fallecer usted aportaba el 50% o más del sustento de su padre o madre, él o ella podría tener derecho a recibir beneficios para sobrevivientes.

¿Puedo recibir los beneficios del Seguro Social y seguir trabajando?

  • Algunas personas deciden continuar trabajando luego de cumplir la plena edad de retiro, ya sea a modo de fuente de ingresos adicional, una segunda carrera o para dedicarse a algo que le apasiona, tal como tener su propio negocio.
  • No importa cuál sea la razón, algunos deciden recibir su beneficio de retiro a partir de los 62 años mientras continúan generando ingresos. Si usted no ha alcanzado la plena edad de retiro, existe un límite de ingresos que dará lugar a una reducción temporal del beneficio. El límite varía por año y se debe tomar en consideración si usted piensa seguir trabajando. Una vez que supere el límite de ingresos, el Seguro Social deducirá $1 por cada $2 de la cantidad en exceso, y estas cantidades pueden variar bajo ciertas condiciones.
  • Tan pronto usted alcanza la plena edad de retiro, no hay límites respecto a sus ganancias, pero tenga en cuenta que deberá continuar aportando al Seguro Social por las mismas. Luego de acreditarse sus ganancias, el Seguro Social podrá recalcular su beneficio a solicitud del trabajador.

¿Qué debo saber sobre el Medicare?

Planificar para cubrir sus gastos médicos le ayudará a mantener su plan financiero bien encaminado. Y es que, durante su retiro, usted incurrirá en el 90% de los gastos médicos de toda su vida.

Al cumplir los 65 años, puede acceder a Medicare, que incluye la Parte A (hospitalización), Parte B (servicios médicos) y Parte D (medicamentos). El periodo inicial de inscripción comienza 3 meses antes de cumplir 65 años y se extiende hasta 4 meses después. Es importante inscribirse a tiempo para evitar alguna penalidad que podría aumentar el costo de la prima un 10% por cada año de retraso. Si continúa trabajando y si su patrono le ofrece un plan médico, que es considerado cubierta acreditable, tendrá un periodo especial adicional de inscripción de 8 meses después de dejar el empleo.

También existen opciones a través de proveedores locales conocidas como Medicare Advantage (Parte C) donde se pudiera combinar las partes A, B y D en una sola cubierta. La opción que más conviene dependerá de sus necesidades de salud y debe ser evaluada caso a caso para escoger la que más conviene.

El retiro es una meta financiera que no se debe dejar a la suerte. Planificar para esta etapa de la vida le permitirá aumentar sus posibilidades de lograr un retiro financieramente sólido y alcanzar las metas por las que usted ha trabajado por tanto tiempo.

Usted no está solo en este camino. Para más detalles o asistencia en cuanto a las alternativas disponibles usted cuenta con nuestro grupo de expertos que está listo para servirle. Para programar una cita, llame a Popular One al 787-281-7272, de lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. o envíenos un correo electrónico a popularone@popular.com.