Le explicamos cómo comenzar a asegurar el futuro de su familia con una base sólida y flexible.

La planificación de sucesión y herencia va más allá de preparar un testamento; comprende crear una infraestructura para transferir su patrimonio, valores y responsabilidades a la próxima generación o beneficiarios seleccionados. Mientras va acumulando activos o se aproxima a las etapas avanzadas de la vida, es cada vez más importante asegurar que su patrimonio sea manejado y distribuido de acuerdo con sus deseos.

Cada adulto debería tener un plan básico de patrimonio que incluya un testamento, poderes notariales para las finanzas y cuidado de la salud, y una directiva sobre atención médica o un testamento vital. Estos documentos aseguran que alguien en quien usted confía puede tomar decisiones importantes si usted se incapacita. Además, se asegura que sus deseos sobre atención médica se respeten en situaciones críticas. También proveen claridad legal, lo que puede minimizar confusión o conflicto entre familiares.

Aparte de un testamento, muchas personas se benefician de establecer fideicomisos. Los fideicomisos en vida revocables, por ejemplo, permiten que los activos puedan quedar fuera del proceso de sucesión, ofreciendo así mayor control, privacidad y continuidad en caso de incapacidad. También ayudan particularmente a quienes tienen propiedades en múltiples estados o quienes tienen familias mezcladas. Los fideicomisos irrevocables pueden proveer beneficios de protección respecto a impuestos y activos, pero debido a su naturaleza permanente, requieren planificación cuidadosa y asesoramiento profesional.

Las designaciones de beneficiarios en cuentas tales como IRA, 401(k) y pólizas de seguros de vida toman precedencia sobre las instrucciones en un testamento, por lo que es importante revisar y actualizarlas regularmente.

Estas actualizaciones son particularmente importantes luego de cambios en la vida, tales como matrimonio, divorcio o el nacimiento de un hijo.

Para personas con altos ingresos, la reducción de los impuestos sobre el patrimonio es otro aspecto relevante. Aunque las exenciones federales de los impuestos de aportaciones de patrimonio son actualmente elevadas, se anticipa que podrían disminuir en los próximos años. Algunos estados tienen sus propios límites para los impuestos sobre el patrimonio. Las donaciones estratégicas de por vida – tales como usar la exclusión de impuestos por regalos anuales o hacer pagos directos por gastos médicos o de educación – pueden ayudar a reducir los patrimonios sujetos a impuestos mientras se presencia el impacto de su generosidad.

Los propietarios de negocios confrontan retos singulares de sucesión que requieren planificación a largo plazo. Ya sea transfiriendo la titularidad a la familia, vendiéndola a los empleados o saliéndose mediante la venta a terceros, la planificación temprana es importante. Esto incluye valorar el negocio, explorar opciones de transferencia que sean tributablemente eficientes y desarrollar sucesores con capacidad. Los negocios de propiedad familiar también tienen que atender las tensiones potenciales entre los herederos, especialmente cuando algunos están vinculados con el negocio y otros no. Herramientas tales como acuerdos de compra y venta y un seguro de persona clave pueden contribuir a asegurar la continuidad.

La comunicación abierta es indispensable para la planificación efectiva de sucesión. Las familias que participan en discusiones estructuradas respecto a intenciones, valores y responsabilidades están mejor preparadas para las transiciones.

Estas conversaciones con frecuencia incluyen educación financiera para los herederos, el establecimiento de protocolos de gobernanza familiar, y revisiones regulares al plan de sucesión para asegurar que están alineadas con las circunstancias y leyes actuales.

El valor de un asesoramiento

Ya sea que usted inicie o busque fortalecer su estrategia actual, centrarse en los aspectos clave y anticipar el futuro puede marcar una diferencia significativa. Sin embargo, navegar por sí mismo puede ser abrumador – y ahí es cuando entra en juego un asesoramiento financiero confiable.

Un asesor diestro puede ayudar a clarificar sus prioridades, adecuar un plan para su vida y hacer ajustes según cambien las cosas. Este tipo de orientación convierte las buenas intenciones en acciones que hacen sentir a uno seguro y moviéndose hacia adelante y esa es la base de una resiliencia financiera a largo plazo.