Aunque estés soñando con renovar tu hogar, dale prioridad a un seguro de vida para proteger lo que más valoras. Este permitirá que tu familia tenga tranquilidad financiera en la que puedan confiar si algún día faltaras. Una póliza de vida también puede servirte como un instrumento de inversiones.

 
 
 

¿Cuál es el mejor producto para ti?

 
 

Seguro de Vida a Término

Está dirigido a cubrir tus necesidades de seguro por un periodo de tiempo determinado, usualmente 10, 20 o 30 años. Le paga a tu beneficiario designado un beneficio en caso de muerte, y no acumula valores. Puedes obtener el seguro con primas niveladas, en las que la prima no aumentará durante el periodo de cubierta. En muchos casos puedes convertir tu seguro a una póliza de cubierta permanente. Esta cubierta te conviene si tienes una necesidad que deseas cubrir solo por un periodo de tiempo determinado.

Seguro de Vida Permanente

Te protege durante toda tu vida, siempre y cuando continúes pagando las primas correspondientes. El Seguro de Vida Permanente acumula valores y es el producto ideal si tienes una necesidad de seguro a largo plazo. Hay varios tipos de Seguro de Vida Permanente que se pueden ajustar a tus necesidades individuales.

  • Seguro de Vida Entera - Es ideal para ti si deseas tener un beneficio por muerte y un rendimiento garantizado sobre los valores acumulados. El Seguro de Vida Entera también te ofrece la conveniencia de una prima fija de por vida y la posibilidad de recibir dividendos.
  • Seguro de Vida Universal - Si deseas flexibilidad, este producto puede ser el ideal para ti. En la vida hay momentos en que tenemos un buen flujo de efectivo y otros no. Con un seguro de Vida Universal, ajustas tus primas de acuerdo con tu bolsillo. También te permite ajustar el beneficio por muerte. La póliza puede acumular valores, aunque no son garantizados.